¿Qué hacemos?

necora

¿Qué es el NECORA?

También llamadas andaricas, es un crustáceo braquiuro y decápodo que pertenece a la familia Portunidae. Vive cerca de la costa entre las rocas, piedras y grietas, incluso en fondos fangosos como bateas y de arena con cascajo. Habita hasta profundidades no superiores de 70 metros. Su sentido de la territorialidad es muy fuerte por lo que ataca a los intrusos que penetran en él.

Es un animal omnívoro, que se alimenta tanto de algas y peces muertos como de otros animales que sean más pequeños o débiles, llegando en ocasiones a devorar a sus semejantes.

  • La hembra en una puesta puede llegar a poner hasta 200.000 huevos. Su crecimiento después es muy lento, alcanzando la madurez sexual entre los 5 y 6 años.

  • Cuando se compran las nécoras lo más importante no es su tamaño sino su frescor y la sensación de peso y carne prieta dentro de su caparazón. Para comprobar este último aspecto, deben agitarse levemente para evidenciar que están llenas de carne y no de agua.

  • Es un alimento bajo en grasas pero con alto ácido úrico lo cual no la hace recomendable en casos de gota.

  • Hay gente que considera el comer esta especie de marisco como algo erótico.

  • Su caparazón es plano y algo más ancho que largo. Es de color pardo oscuro.

  • Como su caparazón es duro tiene que mudarlo periódicamente a lo largo de su vida para poder crecer. En función del estado de muda del mismo varia el tipo de alga que forma parte de su alimentación.

  • Tiene entre ocho y diez dientes pequeños, situados entre los ojos.

  • Está cubierto de vellosidades que lo presentan con un aspecto aterciopelado.

  • Sus ojos son rojos.

  • Las patas tienen unas bandas negras muy características. El primer par está transformado en unas fuertes pinzas más grandes en los machos, usadas para alimentarse y defenderse. El quinto par es más corto y ancho.

  • Es una especie con diformismo sexual, el macho tiene el abdomen triangular, con los segmentos tercero a quinto soldados, y la hembra lo tiene más redondeado y ancho.

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¿Cómo cocer una necora?

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  1. El marisco lo cocemos en abundante agua con sal (unos 60 gr. de sal por litro). Elegimos una cazuela o una olla grande. Si tenéis la suerte de vivir cerca del mar, podéis usar agua del mar para cocerlos.

  2. Agarramos este tipo de marisco siempre por la parte de atrás, teniendo cuidado con las “pinzas” para que no os hagan daño. Las metemos en una tartera con agua fría para que no se le caigan las patas. Si las nécoras están muertas las metemos directamente en agua caliente. No se le caerán las patas porque ya no se mueven.

  3. Añadimos la sal gorda y 2 hojas de laurel y cocemos durante 7 minutos. Dejamos enfriar y luego ya podemos degustarlas o bien congelar. En resumen. Si están vivas: poner el agua con fuego fuerte y echar las nécoras. Si están muertas: se echan cuando el agua empieza a hervir.

  4. Os aconsejo nécoras gallegas vivas. Si ya están muertas no sabréis si están frescas y al cocerlas se pueden caer las patas. Para cocer las nécoras debemos tener en cuenta el tamaño. Cuando más grande, mas tiempo y viceversa. Según los tamaños los tiempos son:

  • Nécora pequeña de 80 a 125 gr.: 4 minutos

  • Nécora gorda de 130 a 300 gr.: 6 minutos

Recuerda que los tiempos de cocción comienzan a partir de que el agua hierve. Para enriquecer la cocción os aconsejo usar 1-2 hojas de laurel, aunque es opcional.

  • Una vez cocidas ya podemos congelar. Lo mejor es cortar la cocción con una tartera con agua fría o con unos cubitos de hielo mejor. Pararemos inmediatamente la cocción. El marisco queda con ese brillo especial y el punto perfecto para degustarlas. Metemos en una bolsa de plástico, cerramos bien y al congelador. Máximo de 1 a 3 meses, sino empezaran a perder sabor y a secarse la carne.

  • Para descongelar, sacamos por la noche el día antes y descongelamos siempre en la nevera. Antes de servir, las dejamos a temperatura ambiente una hora tapadas con un trapo de algodón.

  • Aprovechad que su temporada de mejor consumo va de mayo a septiembre. Estarán más baratas y aguantan perfectamente 3 meses en el congelador. Aunque se encuentran hasta final de año sin esfuerzo.